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¿Para qué sirve una auditoría?

La auditoría es una acción de comprobación externa de una empresa por parte de un especialista para comprobar su estado real. Esta entrada te proporciona ejemplos prácticos de para qué sirve una auditoría.

Ejemplos prácticos de para qué sirve una auditoría

Es bueno recordar que, en una auditoría, primero se establece el procedimiento y después se realizan las correspondientes acciones. El resultado es un informe que el auditor realizará y que entregará a su cliente.

Los clientes que requieran de una auditoría pueden ser la empresa auditada, una tercera empresa o, incluso, una institución pública. Por lo tanto, son varios los agentes que pueden estar interesados en esta acción.

Las funcionalidades de una auditoría son múltiples. No obstante, hay que señalar que las más comunes son las siguientes:

1. Conocer si se cumplen las obligaciones legales

Las auditorías permiten comprobar si una empresa está cumpliendo con sus obligaciones legales. Esto es, con sus obligaciones financieras, tributarias o de Recursos Humanos. Eso sí, el análisis se puede realizar en conjunto o por separado. Cuando se hace este tipo de auditoría, lo que se investiga es si hay algún incumplimiento por el que se puedan exigir responsabilidades.

Esta auditoría puede realizar la empresa auditada, pero también puede ser solicitada por terceros.

2. Comprobar si se cumple el código de prácticas de la empresa

La empresa auditada puede tener un código de buenas prácticas implantado. Y aunque este no sea de obligado cumplimiento legal, sí lo puede ser para los directivos de la compañía. Las auditorías, en este caso, pretenden comprobar si hay alguna violación del código.

Este tipo de auditoría la realiza, por lo general, la propia empresa auditada. El objetivo es realizar un control de calidad para comprobar que se cumplen sus estándares

3. Revisar si una empresa es solvente

La revisión de la solvencia de una empresa es clave para hacer negocios con esta o para adquirirla. Un tipo de auditoría habitual en estos casos es la denominada Due Diligence, previa a procesos de compra o fusión. En este caso, se hace una investigación sobre su praxis y cumplimiento de sus obligaciones.

Esta auditoría suele ser realizada por terceras empresas. Lo que se pretende comprobar, en definitiva, es que la adquisición o los tratos no implican riesgos financieros o legales derivados de una mala gestión.

4. Cumplir con la obligación cuando la ley obliga a realizar auditorías

Hay casos en los que la legislación española de Sociedades de Capital obliga a realizar auditorías previas en empresas. Esto sucede, por ejemplo, en empresas de una facturación elevada, para calcular el valor de una acción, cambios en el capital social, exclusión del derecho de participación preferente o en emisiones.

Si no se hace una auditoría previa, no se podrá realizar ninguna de estas acciones. Y, además, la empresa que no cumpla este requisito se expondrá a sanciones.

Conclusión

Conocer para qué sirve una auditoría es bueno para saber cuándo es oportuno hacerla. ¿Necesitas asesoramiento empresarial especializado? En IF Assessors contamos con un equipo de profesionales multidisciplinares que pueden realizar auditorías internas. ¡Contáctanos!

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