AYUDAS DE APOYO A LA SOLVENCIA EMPRESARIAL EN RESPUESTA A LA COVID-19 SEGUNDA CONVOCATORIA

El Gobierno de España publicó en el Real Decreto Ley 5/2021 una línea de ayudas directas a autónomos y empresas, con el objetivo de que las comunidades autónomas concedan ayudas a aquellos sectores más afectados por la pandemia, a fin de reducir el endeudamiento de los autónomos y empresas más afectados por el Covid-19 y deben estar destinadas al pago de las deudas contraídas desde marzo de 2020.

Esta primera convocatoria de inscripción fue entre el 21 y el 30 de junio. Una vez analizado el resultado de estas inscripciones previas, se han constatado diversas circunstancias que aconsejan ampliar los sectores destinatarios para poder beneficiar al máximo de empresarios y empresas posibles.

Es por ello que se ha publicado la ORDRE ECO/153/2021 de 16 de julio por la cual se abre el trámite de inscripción previa de las ayudas extraordinarias directas de soporte a la solvencia empresarial en respuesta a la pandemia del Covid-19.

Esta nueva inscripción la pueden realizar trabajadores y trabajadoras autónomos (empresarios y profesionales) y empresas no financieras de cualquier sector de actividad económica que cumpla los requisitos detallados a continuación.

Presentación de solicitudes de inscripción previa

Para aquellos casos que se cumplan los requisitos, se debe presentar un formulario de inscripción previa entre el 21 y el 30 de julio de 2021 y una vez publicadas las convocatorias de las ayudas extraordinarias, este formulario producirá los efectos de solicitud de ayuda y no habrá que hacer ningún otro trámite.

Requisitos previos

La inscripción previa la pueden realizar autónomos o empresas:

  1. Que realicen alguna de las actividades económicas incluidas en el CNAE con excepción de las actividades incluidas en la sección K (actividades financieras y de seguros) y sección U (actividades de organizaciones y organismos extraterritoriales)
  2. Que hayan realizado y declarado, o bien que se haya comprobado por parte de la Administración, esta actividad durante el 2019 y 2020.
  3. Que continúen ejerciendo la actividad en la actualidad
  4. Que se encuentren en alguna de las siguientes situaciones:
    • Que apliquen el régimen de estimación objetiva (módulos) en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas
    • Que el volumen de operaciones anual declarado o comprobado por la Administración, en el Impuesto sobre el Valor Añadido u otro tributo indirecto equivalente en el 2020, haya experimentado un descenso de más de un 30% respecto al 2019
    • Que sean grupos consolidados que tributen en el Impuesto sobre Sociedades en el régimen de tributación consolidada y acrediten un descenso de la actividad del grupo de más del 30% en el 2020 respecto el 2019

Finalidad de las ayudas extraordinarias

La ayuda se destinará a satisfacer la deuda y los pagos a proveedores y otros acreedores, financieros o no financieros, así como los costes fijos incurridos pendientes de pago, siempre que estos hayan meritado entre el 1 de marzo de 2020 y el 31 de mayo de 2021 y proceden de contratos anteriores al 13 de marzo de 2021, satisfaciendo en primer lugar, los pagos a proveedores, por orden de antigüedad, y si procede, se reducirá el nominal de la deuda bancaria, priorizando la deuda con aval público.

Cantidad del importe de las ayudas

La ayuda concedida no será más grande que la deuda acreditada. Los importes, dentro de los límites máximos que establece el RDL 5/2021 serán:

  • Si tributa por módulos podrán recibir hasta 3.000 €
  • El resto de empresas y profesionales podrán recibir entre 4.000 y 200.000 €

Pensión de alimentos para hijos mayores de edad: ¿Es obligatorio?

La pensión de alimentos para hijos está concebida para menores de edad. Ahora bien, la jurisprudencia sí que señala la continuidad de esta si concurren una serie de circunstancias. Esta entrada las describe.

Los supuestos en los que es obligatoria la pensión de alimentos en los hijos mayores de edad

Las pensiones alimenticias están sujetas a una continuidad cuando los hijos mayores de edad tienen unas circunstancias que les obligan a necesitarla. Lo que sí es cierto es que, en la mayoría de edad, la pensión solo se justifica por esas circunstancias.

¿Qué es lo que significa esta circunstancia en la práctica? Que, cuando desaparezca el motivo que genera el derecho a la pensión, esta también se puede extinguir. Por otra parte, si tienes problemas de ingresos o si tus hijos han cortado la relación contigo sin razón, también, podrías alegar estas razones. Eso sí, para que se extinga la pensión, el progenitor tiene que interponer una demanda judicial.

Por otra parte, has de saber que los hijos mayores, para cobrar la pensión, tienen también obligaciones. Y si incurren en alguna causa de desheredación, podrían dejar de cobrarla. Los motivos que hacen obligatoria la pensión es la siguiente:

1. Estudios

Los hijos mayores que se están formando tienen, en principio, un motivo para seguir cobrando la pensión. No en vano, están realizando una formación para generar los ingresos. Es importante señalar que la pensión se cobrará durante todo el tiempo que duren los estudios, sean universitarios, profesionales o secundarios.

Lo que sí hay que señalar es que, por contra, se exigirá que los estudios se realicen con aprovechamiento. Hay sentencias que han extinguido la pensión alimenticia por falta de aplicación del hijo.

2. Ingresos insuficientes

El Código Civil es claro al respecto: la pensión se sigue pagando si no hay ingresos suficientes. Esto significa que un hijo mayor de edad seguirá cobrando si no tiene otro medio de vida.

Ahora bien, este supuesto tiene dos limitaciones importantes que tienes que conocer. La primera cuestión es que esta pensión solo se pagará hasta el punto en el que se alcancen ingresos equivalentes o superiores al SMI (Salario Mínimo Interprofesional); a partir de ese momento, se podrá solicitar su extinción. En segundo lugar, se tiene que acreditar una cierta relación paternofilial.

En los últimos meses, ha habido extinciones de pensiones por falta de arraigo paternofilial no motivado.

3. Diversidad funcional

Los hijos con diversidad funcional, aunque sean nominalmente mayores de edad, tienen unas dificultades de inserción social. En estos casos, estará motivada la pensión aunque no haya formación o trabajo.

Es relevante señalar que, en estos casos, la diversidad funcional se entiende como una situación a largo plazo. Por lo tanto, aquí sí que habría una obligatoriedad indefinida si los hijos son mayores de edad.

Conclusión

La pensión de alimentos tiene que pagarse durante la mayoría de edad si el hijo la necesita. Por lo tanto, no está de más conocer estas cuestiones. ¿Necesitas asesoría fiscal y contable? En IF Assessors contamos con un servicio profesional para autónomos.

¿Qué es una empresa de sociedad colectiva?

La Sociedad Colectiva es un tipo de empresa mercantil que puede resultar útil a pequeña escala. ¿Quieres conocer sus principales características? Aquí te las explicamos con detalle. 

La Sociedad Colectiva: definición y principales características de esta sociedad mercantil

Los distintos tipos de empresas están reconocidos en la actual Ley de Sociedades de Capital, pero esta es una excepción. En el caso de las Sociedades Colectivas, hay que hacer referencia al Código de Comercio, que es el encargado de regularlas. Las Sociedades Colectivas son más básicas que otras fórmulas, pero, precisamente por ello, tienen un nicho. 

Es bueno que sepas que existen varios elementos que distinguen estas empresas de otras. Las principales características que has de tener en cuenta son las siguientes:

Denominación de la sociedad

La sociedad mercantil siempre incluirá la denominación S.C. como abreviatura. Como elemento general, se hará constar el nombre de todos los socios a la hora de identificarla. Esta es la forma habitual de reconocerlas y diferenciarlas de otras fórmulas jurídicas. 

Número de socios

Las Sociedades Colectivas tienen un mínimo de dos socios, pero no tienen un máximo reconocido. Esto implica que no hay ningún límite a la hora de integrar distintos socios. En consecuencia, esta es una de las características que la distingue porque no puede haber sociedades unipersonales de esta naturaleza.

Por otra parte, y no es menos importante, todos los socios tienen la misma capacidad de decisión. Por lo tanto, y con independencia del capital que hayan aportado, tendrán las mismas participaciones en la empresa. 

Capital mínimo

Este tipo de sociedad, como no está regulada por la Ley de Sociedades de Capital, no cuenta con un capital mínimo. En consecuencia, es un formato de negocio que, por lo general, está asociado a pequeños comercios o PYMES.

Lo cierto es que esta empresa es poco común en la actualidad, pero sí que se puede encontrar porque ofrece una cierta flexibilidad normativa. Como la regulación es la que marca el Código de Comercio, no se requieren tantos trámites.

Responsabilidad de los socios

La responsabilidad de los socios en este tipo de compañía es ilimitada. Esto es, que el socio, en caso de que haya deudas, responde no solo con el capital que haya aportado sino, también, con su patrimonio personal. En este sentido, esta forma de empresa tiene similitudes con el autónomo unipersonal. No en vano, no hay una distinción tan precisa entre las obligaciones personales y societarias.

Existe una excepción en algunas de estas empresas, que es el socio industrial. Esto es relevante porque existen socios colectivos y socios industriales; los segundos no tendrían responsabilidad patrimonial, puesto que solo aportan el know how.

Tratamiento fiscal

Esta empresa, a efectos fiscales, tributa como cualquier otra sociedad de capital. Por lo tanto, para pagar los impuestos se regirá por la normativa del Impuesto de Sociedades. Cuando corresponda realizar una declaración fiscal, se tendrá en cuenta esta circunstancia. 

Conclusión

La sociedad colectiva es una opción mercantil que puede interesar y que te conviene aclarar. En IF Assessors contamos con un servicio profesional de asesoramiento fiscal y contable. ¡Contáctanos si quieres conocer mejor nuestros servicios!

¿Para qué sirve una auditoría?

La auditoría es una acción de comprobación externa de una empresa por parte de un especialista para comprobar su estado real. Esta entrada te proporciona ejemplos prácticos de para qué sirve una auditoría.

Ejemplos prácticos de para qué sirve una auditoría

Es bueno recordar que, en una auditoría, primero se establece el procedimiento y después se realizan las correspondientes acciones. El resultado es un informe que el auditor realizará y que entregará a su cliente.

Los clientes que requieran de una auditoría pueden ser la empresa auditada, una tercera empresa o, incluso, una institución pública. Por lo tanto, son varios los agentes que pueden estar interesados en esta acción.

Las funcionalidades de una auditoría son múltiples. No obstante, hay que señalar que las más comunes son las siguientes:

1. Conocer si se cumplen las obligaciones legales

Las auditorías permiten comprobar si una empresa está cumpliendo con sus obligaciones legales. Esto es, con sus obligaciones financieras, tributarias o de Recursos Humanos. Eso sí, el análisis se puede realizar en conjunto o por separado. Cuando se hace este tipo de auditoría, lo que se investiga es si hay algún incumplimiento por el que se puedan exigir responsabilidades.

Esta auditoría puede realizar la empresa auditada, pero también puede ser solicitada por terceros.

2. Comprobar si se cumple el código de prácticas de la empresa

La empresa auditada puede tener un código de buenas prácticas implantado. Y aunque este no sea de obligado cumplimiento legal, sí lo puede ser para los directivos de la compañía. Las auditorías, en este caso, pretenden comprobar si hay alguna violación del código.

Este tipo de auditoría la realiza, por lo general, la propia empresa auditada. El objetivo es realizar un control de calidad para comprobar que se cumplen sus estándares

3. Revisar si una empresa es solvente

La revisión de la solvencia de una empresa es clave para hacer negocios con esta o para adquirirla. Un tipo de auditoría habitual en estos casos es la denominada Due Diligence, previa a procesos de compra o fusión. En este caso, se hace una investigación sobre su praxis y cumplimiento de sus obligaciones.

Esta auditoría suele ser realizada por terceras empresas. Lo que se pretende comprobar, en definitiva, es que la adquisición o los tratos no implican riesgos financieros o legales derivados de una mala gestión.

4. Cumplir con la obligación cuando la ley obliga a realizar auditorías

Hay casos en los que la legislación española de Sociedades de Capital obliga a realizar auditorías previas en empresas. Esto sucede, por ejemplo, en empresas de una facturación elevada, para calcular el valor de una acción, cambios en el capital social, exclusión del derecho de participación preferente o en emisiones.

Si no se hace una auditoría previa, no se podrá realizar ninguna de estas acciones. Y, además, la empresa que no cumpla este requisito se expondrá a sanciones.

Conclusión

Conocer para qué sirve una auditoría es bueno para saber cuándo es oportuno hacerla. ¿Necesitas asesoramiento empresarial especializado? En IF Assessors contamos con un equipo de profesionales multidisciplinares que pueden realizar auditorías internas. ¡Contáctanos!